lunes, 26 de diciembre de 2011

10 trabajos (raros) en los que te puedes dedicar en México

Algunos de esos servicios resultan para la mayoría de la población desconocidos por lo “raros” que pueden ser. Incluso, cuando son mencionados, muchas de las personas preguntan ¿eso existe?

Para nadie es un secreto que la demanda laboral cada vez es mayor en México. Los trabajos que antes eran medianamente bien remunerados han bajado debido a la gran cantidad de profesionistas que anualmente egresan de las universidades, esos que en 2010 alcanzaron la cifra de 92 mil 439 jóvenes, según la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).

¿Qué pasa cuando no existen suficientes empleos para todos estos profesionistas? Su debut como NINIs puede ser un escenario; otro es su incursión en la economía informal, en el mejor de los casos. A decir de algunos informes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) “los mexicanos, al verse ante la necesidad de un trabajo remunerado, se dedican a ofrecer todo tipo de servicios”. Y algunos de esos servicios resultan para la mayoría de la población desconocidos por lo “raros” que pueden ser. Incluso, cuando son mencionados, muchas de las personas preguntan ¿eso existe?

A continuación una lista de ellos:

1. Mamporrero

Se necesita tener mucho amor a los animales para dedicarse a esto. Y es que el mamporrero –personaje que surgió desde la antigüedad–, es el encargado de auxiliar en la reproducción de los caballos y su trabajo consiste en dirigir con su propia mano el pene erecto de los equinos hacia la vagina de la yegua, con el fin de ayudar a la penetración que permita la fecundación. El campo de trabajo de estos valientes hombres se concentra sobre todo en los criaderos de caballos.

2. Evaluador de olores

Tener un buen olfato es la herramienta principal de este trabajo. Los que se dedican a esto deben oler las axilas, pies, excremento de los animales y sudor de las personas para ayudar a los laboratorios a crear aromas que contrarresten el mal olor. Las empresas de desodorantes contratan a estos individuos para comprobar la eficacia de sus productos.

3. Matarife

No son nada populares. Los que se dedican a esto tienen la consigna de dar la estocada final a las reses antes de llevarlas al asador para el consumo humano. El matarife también se encarga de descuartizar al animal con el fin de dar paso a los carniceros, quienes comercializan esa carne con los amantes de los cortes. A pesar de ser uno de los oficios más antiguos es de los menos apreciados, con todo y que, a su manera, contribuye a la cadena alimenticia.

4. Buzos de pelotas de golf

Está muy bien explicado en el título. Estas personas se ponen el traje de buzo para buscar las pelotas en los estanques y lagos de los campos de golf con el objetivo de restaurarlas y ponerlas nuevamente a la venta. Quienes han convertido este oficio en parte de su vida son muy socorridos por el mundo del reciclaje.





5. Catadores de alimentos de perros

Por extraño que parezca, estos hombres y mujeres son contratados por las compañías que elaboran estos productos con el fin de sentarlos a la mesa para que prueben las croquetas y latas de alimento canino y que, de acuerdo a su paladar, den su punto de vista sobre los más suculentos sabores para los perros. Esto ayuda a las compañías a definir precios y las preferencias de los animales.

6. Tallador de huesos

Éste es un trabajo que requiere de bastante precisión. Las personas que se dedican a hacer artículos para el hogar como lámparas, mesas, bancos, relojes y hasta espejos a base de huesos humanos y de animales no se pueden dar el lujo de echar a perder la materia prima. Para el proceso, el “tallador” literalmente lima el hueso para adaptarlo o moldearlo a la forma necesaria. Las obras que realizan estos artistas son muy cotizadas entre los conocedores.

7. El pulidor de monedas

Por supuesto que hay gente que se dedica a esto. Por lo general se encuentran en hoteles muy lujosos y son los encargados de volver a darles brillo a las monedas para que recuperen su aspecto limpio y nuevo. En la antigüedad se realizaba esta práctica para que las mujeres no mancharan sus guantes blancos, pero hoy en día se conserva en sofisticados hoteles con el afán de mejorar la presentación de las monedas.

8. Modelo de pies

Son modelos profesionales, pero sólo enseñan de la pantorrilla para abajo. Estas personas rentan la imagen de sus pies a marcas multinacionales de calzado, cremas y hasta viajes. Parecería un oficio que está al alcance de todos, sin embargo, quienes aspiran a este trabajo deben tener características muy específicas de tamaño, color, grueso y, sobre todo, estar libres de cualquier tipo de malformación física –a menos que lo requiera el cliente– con el fin de que retraten muy bien sus pies frente a las cámaras.

9. Sexador de pollos

Ahí donde lo ven, este especialista puede saber en cuatro segundos cuál es el sexo de un ave. Su técnica consiste en hacer una revisión cuidadosa del recto y así poder determinar el género gracias a las pequeñas diferencias de la musculatura. Los sexadores pueden clasificar alrededor dedos mil aves en una hora: se caracterizan por su rapidez y exactitud. Su área laboral se encuentra, sobre todo, en los criaderos.

10. El faquir

Estos personajes, en su mayoría hombres, es muy común verlos en los vagones del metro o debajo de los semáforos en rojo caminando descalzos sobre vidrios, introduciendo antorchas encendidas o cuchillos en la boca o recostándose sobre objetos punzo cortantes para obtener dinero. Se dice que estos sujetos pueden pasar días y meses sin comer y, en algunos casos, duermen en una cama de clavos. El faquir más experimetado es capaz de parar los latidos de su corazón y puede variar la temperatura de su mano 10 grados a diferencia del resto de su cuerpo. En los círcos tienen una mejor remuneración por sus aptitudes.

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